láminas antigrafiti para negocios

Láminas antigrafiti para negocios

Los negocios que exponen su escaparate hacia la calle, fuera de un centro comercial o una superficie controlada se ven expuestos a todo tipo de rigores, además de los que tienen que ver con la seguridad propia de los negocios. Mantener el negocio ya es duro, y tener en cuenta las inclemencias y factores que escapan a nuestro control, también. Los hay que ponen alarmas, persianas de seguridad y dependiendo de lo frecuentada que esté la calle en concreto, hasta cámaras.

A pie de calle todo queda siempre más expuesto y uno de los factores que más sufren en un negocio son los escaparates, por otra parte, herramienta imprescindible para dar a conocer sus productos al público que frecuenta la zona y que pudiera estar interesado, o bien como gancho para llamarles la atención. De ahí que cuando no se tiene persiana, cuando hay afluencia o distracción, también en ese lapso de horas en que la tienda queda vacía porque sea hora de comer o algún otro motivo, los «grafiteros» encuentran su lienzo perfecto: un escaparate descuidado en un momento que se convierte en espacio perfecto para sus materiales: spray, tinta, rotuladores, poscas o squeezers…

Todos estos materiales taparán y ensuciarán la límpida superficie que supone un escaparate y eliminarlos requiere de materiales abrasivos que pueden acabar con el esmerilado y el brillo del cristal. Supone un desembolso el tener que cambiarlo si vemos que el desastre es demasiado grande por no hablar de la impresión que puede causar sobre la posible clientela.

Sin embargo a esto se contraponen las láminas antigrafiti para negocios. ¿Qué son las láminas antigrafiti para negocios?

Son unas láminas especiales que se instalan fácilmente sobre el propio escaparate, con un mínimo de instalación y asegurando la total visibilidad y calidad a través de ella.

Estas láminas antigrafiti para negocios se han especializado para poder suponer una capa intermedia que será la que reciba la pintura de cualquier tipo de material… y en lugar de tener que cambiar el escaparate completo solo hay que retirar la lámina y poner otra, lo cual es enormemente más barato que el caso de tener que sustituir el escaparate completo.

Es una solución fácil y más barata a la hora de poder enfrentarse a esas inclemencias que citábamos más arriba teniendo en cuenta que la sustitución se realiza en solo unos minutos y que no afectará al aspecto exterior del propio escaparate, pudiendo conservar un aspecto pulcro por muy vandálica que resulte la pintada.