láminas para cristales exteriores

Los beneficios de unas lunas o cristales tintados son múltiples desde luego, y se pueden demostrar tanto en espacios como el vehículo como en oficinas, casas o edificios públicos.

En edificios:

Los cristales con láminas de protección solar, ya sean de espejo o no, proporcionan un filtro que permite que la luz solar que entra no dañe la piel humana, además de poder aislar mucho mejor el edificio. Esto se debe a que los filtros dejan parte del calor fuera, ahorrando más en la factura de la climatización del edificio u oficina.

En los hogares es muy conveniente el uso de una lámina de protección ultravioleta dado que así se puede proteger mejor a los habitantes de la casa de los rayos solares y su impacto sobre la piel, y más en el caso de los niños. Ello les permitirá jugar o estar en cualquier lado del domicilio sin que se puedan ver expuestos en un alto grado a los rayos solares pero disfrutar de claridad y luz diurna, en lugar de tener que bajar las persianas para que hagan de bloqueador.

En el caso de los escaparates ayudan a preservar mucho mejor el género, orgánico o no, y así podemos tenerlos más tiempo a la vista de los posibles clientes sin que se degraden. Los escaparates protegidos con láminas especializadas dejan entrar la luz y permiten que desde el exterior los clientes puedan ver perfectamente, pero en el interior todo queda más protegido, además de beneficiar también el hecho de que parte del calor se queda fuera y podemos tener una mejor y más eficiente climatización en el interior.

En vehículos

Varias son las ventajas de un tintado de lunas en vehículos en verano. Por un lado se puede ganar en discreción sobre todo pensando tanto en vehículos de negocios de servicio discrecional como en niños y familiares.

Pero también tiene ventanas dado que un vehículo pasa muchas horas a la intemperie y en verano unas lunas tintadas o lunas con láminas de protección solar permiten conservar el interior fresco de manera más eficiente lo que hace que el sistema de climatización se tenga que esforzar menos y con ello se gaste menos carburante. Por no hablar de las ventajas para la conservación de la carrocería, que se ahorra la larga exposición solar en estos meses de fuerte luz solar que, con el tiempo, aceleran el desgaste de esos interiores.